Los cínicos que menciona el Obispo de Neiva

Siguiendo la pista a una alerta del prelado

El Obispo de Neiva, Froilán Casas, no es sólo el pastor de las almas en la región sino un buen escritor, excelente columnista, agradable en la tertulia, magnífico en su labor sacerdotal.

Por eso estoy conmovido ante la alerta lanzada sobre la abundancia de cínicos que detecta su radar benévolo. Si lo percibe su alma noble, debe ser una nube apestosa la que pulula en las cercanías, fantasmas que él puede localizar con los ojos del espíritu.

La desnutrición escolar del Huila cambia de dueños

A propósito de la corrupción que campea en el país

El Huila sabe que Germán Trujillo, esposo de Cielo González, exgobernadora, “vive” y se ha hecho millonario con la alimentación escolar, asunto que se volvió negocio familiar y que combinan con la política, lucrándose aquí y allá.

Lo que acaba de suceder –que no puede sustentarse ante ninguna notaría pero que conozco de buenas fuentes- es que la pelea cada vez más honda entre Cielo, la hermana del gobernador González Villa, y su esposa –la de él- Myriam Hurtado, le cambiaron el rumbo a la alimentación escolar de los niños de la región.

Neiva, por mal camino

Un folclórico debate sobre las empresas públicas.

 El espectáculo fue bochornoso. La gerente Cielo Ortíz, con un pantalón torero ceñido que marcaba sus protuberancias y una blusa apretada que prometía lanzar al público los botones.

Al frente los concejales y entre ellos su mozo de espadas, Germán Casagua, que como en los toros es el ayudante más próximo al matador. Llevó al recinto barras taurinas y convirtió el concejo de Neiva en una plaza de pueblo, con gritos de oreja y rabo. Al final de la faena los vieron celebrar con parte de la tropilla.

Posada, cantinflesco y sospechoso

No sólo fue el torrente de disparates que dijo sino las sospechas que hoy se plantean sobre su vida (plagada de extravagancias), el origen de su riqueza y el pobre desempeño como concejal de Neiva.

Carlos Posada dice y se desdice, se resbala como una trucha, confiesa que ha untado y se ha dejado untar el bolsillo, admite que ha aceptado ilegalidades y después reparte sus culpas con otros concejales que se niega a nombrar.

A Posada no hay que pedirle que estudie nada. Lo más apropiado es estudiarlo a él. Al concejo ha ido de visita. No ha presentado una sola proposición y menos un proyecto. Muestra con frecuencia sus manojos de billetes y regala dinero a quienes le piden. Histriónico, la exhibición es su modo de ejercer.

Viene de la miseria absoluta. Llegó de Roldanillo, Valle, pasó hambre en su niñez, se casó con una mujer de su barrio (Alfonso López) y tuvo hijos.