LA CADENA DE PROBLEMAS EN LAS EPS

Para iniciar quiero asegurarles que los problemas en las EPS no son solamente en las urgencias; además de la pésima atención y el hacinamiento que se presenta en los servicios de ese nivel los usuarios debemos tramitar autorizaciones, entre otras novedades, para entrega de medicamentos y citas con especialistas.

Resulta que por la cantidad de personas que deben realizar la gestión de las autorizaciones se presentan graves hacinamientos y la mayoría de las veces se pierden varios días. Como las citas con especialistas son extremadamente demoradas las autorizaciones pierden su vigencia ya que han sido expedidas, por lo general, con una vigencia de 3 meses; en muchas ocasiones, cuando otorgan una cita con un médico especialista, la autorización no sirve para nada y, entonces el paciente debe tramitar un nuevo documento y someterse, otra vez, al famoso hacinamiento.

Así es como se pierde mucho tiempo y se corre con el peligro de agravarse, ante cualquier evento de salud, y hasta morir. Eso sí es mucha injusticia.

Los pacientes no entendemos cómo es posible que los encargados de las EPS desconozcan que las autorizaciones son unos de los procedimientos que afectan más el servicio de salud en Colombia y que si reciben más afiliados debe aumentar inmediatamente el personal en general y también la planta de médicos y de especialistas.

Con motivo de los insistentes problemas en la prestación de los servicios de salud en las EPS, no hay ninguna duda que es la mayoría de trabajadores, pensionados y personas en general los que padecemos por la ineficiencia que se presenta.

Definitivamente la cadena de problemas en las EPS lo encabeza el hacinamiento que se registra por el alto número de afiliados; también se encuentran las limitaciones y trabas en la entrega de medicamentos, los pésimos salarios al personal médico y aún las deudas millonarias de las EPS con los hospitales del país.

Como paciente pensionado, con más de 72 años de edad, afiliado a la “Nueva EPS”, puedo asegurar que con la solución de los problemas conocidos también se beneficiarían las empresas prestadoras de servicios de salud; con una óptima atención médica y preventiva seguro que disminuirían las novedades por urgencias y hasta la muerte de pacientes.

Insisto en las EPS existen talanqueras, como las benditas autorizaciones, para demorar la atención en todos los niveles y en la entrega de medicamentos y, ante las numerosas fallas en urgencias e inconsistencias en los servicios en general, los pacientes vemos que, hasta ahora, los representantes del Gobierno Nacional y el Congreso no tienen mayor interés por mejorar el servicio de la salud de los colombianos; por eso tenemos sobrada razón para indicar, “el nuevo ministro del ramo y la Superintendencia de Salud tienen la palabra”.

LA INVISIBILIDAD DEL HUILA

Escrito por Tomás Murcia Olaya

Durante las últimas dos décadas, nuestro departamento ha afrontado graves problemas que tocan a todos los sectores de nuestra sociedad, violencia, desplazamiento, corrupción y demás asuntos que para desgracia nuestra nos ha postrado a los peores puestos en cuanto a pobreza y pobreza extrema, así el Dane, nos entregue unas cifras maquilladas y alejadas de la realidad social que palpamos diariamente.

Triste es ver que en el Huila pasa de todo y a la vez no pasa nada, y, en el contexto nacional no somos tenidos en cuenta a no ser que estemos en época electoral, todos los días nos enteramos de situaciones que nos deberían a poner a pensar como sociedad, violencia en contra de nuestras mujeres, personas de la tercera edad y con nuestros niños que desgarran hasta el corazón más fuerte, a nuestros cascos urbanos llegan centenares de personas con sus familias a buscar mejores oportunidades que las que el campo les ofrece, de hecho, el alto incremento de las poblaciones se ve reflejado en los cinturones de pobreza que se asientan en las periferias de nuestras ciudades y pueblos, cosa que parece estar fuera de control, al igual que la explosión de natalidad que padecemos y, ni que decir de la corrupción, compañera inseparable de lo público y que se pasea en las barbas de la justicia como la reina más codiciada.

Recuerdo que cuando empezó este siglo, nos hablaban mucho de la agenda 2020, y de los propósitos que planificarían nuestro desarrollo y mejoraría las condiciones de vida del huila y de otras regiones, pues bien, ya estamos en el 2020 y todo ha empeorado, aunque ya los estamentos gubernamentales ampliaron el plazo por las agendas 2030 y 2040, la verdad, no vemos que se avecinen mejoras serias y que se hayan estructurados como propósitos nacionales, no sabemos para donde vamos.

En estos últimos veinte años, los huilenses hemos tenido que padecer buena parte de los problemas que el País no ha podido solucionar, aunque hace dos décadas, el huila por lo menos tenía una buena vía principal, el quimbo no existía y la seguridad ciudadana era más llevadera, también teníamos una mejor dirigencia, que pesaba en el concierto nacional y que luchaba por las mejoras de esta tierra, sin el protagonismo mediático que vemos hoy en día.

Pero volviendo al tema de nuestra región, vemos que el Huila parece no interesar en el desarrollo nacional, no somos tenidos en cuenta para nada, no nos mandan grandes inversiones públicas y las que vagamente llegan, se pierden en los bolsillos de sus administradores, no tenemos buena representación en este gobierno ni en los anteriores, elegimos a vagos e ignorantes que nos hacen pasar las peores vergüenzas a nivel nacional, en fin, el Huila parece ser un departamento invisible tanto para los gobiernos centrales como para nosotros mismos.

FELIZ DIA DEL PERIODISTA

Escrito por Catalina Artunduaga.

El pasado 9 de febrero, se celebró en Colombia, el día del Periodista, y por primera vez, desde que tengo uso de razón, no pude felicitar directamente a mi periodista favorito, mi papá.

Cada año, sin falta, me aseguraba de decirle que además de ser mi favorito, era sin lugar a dudas uno de los mejores del mundo. Bueno, no le decía que era uno de los mejores, le decía que era el mejor, y él, entonces, además de agradecerme por mis palabras y piropos, me decía que me amaba y me llamaba colega.

Para quienes no saben, yo no soy periodista, soy abogada, pero no necesito de un titulo para amar esta profesión, o mejor dicho, este oficio, como mi papá lo llamaba.

Hoy el país y las universidades están llenas de facultades de Comunicación social y Periodismo. El sueño de muchos y muchas es convertirse en “periodista”, para aparecer en televisión y volverse “famoso”, como si eso fuera realmente, la función de este oficio. Ser periodista, es mucho más que esas películas que varios se arman en la cabeza.

Según Wikipedia, Periodista, “es la persona que se dedica laboralmente a ejercitar la libertad de expresión para su difusión a la sociedad por medio de las distintas plataformas de comunicación que existen, ya sea en la prensa, como en la documentación fotográfica, radio, televisión o medios digitales”.

No creo que está descripción sea la más completa o exacta que exista, pero de todas las que leí, escogí está.

Si alguien me pregunta que es ser periodista, diré que es Edgar Artunduaga. Su gran pasión fueron los medios: escribir, hablar, comunicar, denunciar con fundamentos al corrupto, ayudar al necesitado, proteger los recursos públicos, darle voz a los que no la tenían.

Siempre hizo ahínco en que nadie podría decir que él había vendido su opinión. Siempre fue enfático en mantenerse independiente, sin importar las consecuencias. Siempre nos recalcó que había que asumir posturas.

En su carta de renuncia a Caracol, fue puntual cuando dijo: “Me parece, como periodista, inadmisible aceptar una tácita y obligatoria mordaza. Estoy de acuerdo con quienes afirman que el mayor peligro para el periodista en esta época es la autocensura”. No tuvo miedo en decir la verdad, incluso, frente a un gobierno que quería silenciarlo y desterrarlo.

Y como el ejemplo se predica con la práctica, pues también enseño a muchos a ser periodistas, despertó en varios esa pasión y ese amor por este oficio.

No tenía miedo de compartir sus conocimientos, de corregir, de enseñar, de guiar. Se sentía feliz y orgulloso, cuando veía a sus “pupilos” triunfar.

Hoy solo espero que, en nuestro país, veamos mas periodistas comprometidos con la labor social que conlleva esta profesión, con la verdadera misión de informar, de comunicar, y no con la falsa y errónea idea de creer que dejarse comprar por unos pesos, es mejor o mas gratificante, que denunciar y decir la verdad.

Como dijo mi papá, seguiré “soñando sobre dignidad y la utopía de una prensa libre en Colombia”.

EL AVIÓN DEL PRESIDENTE

Escrito por Hugo Fernando Cabrera Ochoa.

Hoy recuerdo un grafiti que había en la Universidad Surcolombiana en una época en que yo recorría los pasillos de esta alma mater, cuando cursaba mi estudios de pregrado, que decía: “El país se derrumba y el presidente de rumba”, y con el escándalo mediático armado por la utilización del avión presidencial Fokker 002, para trasladar a la Primera Dama, María Juliana Ruíz, junto a sus hijos Matías, Luciana y Eloisa, con destino al eje cafetero, específicamente al Parque Panaca, para celebrar el cumpleaños de uno de ellos.

Este hecho de utilización de la aeronave presidencial para un asunto privado de la familia del alto mandatario causó un tremendo remesón en los medios de comunicación nacional que hasta generó un bochornoso episodio entre la reconocida periodista Vicky Dávila y el Consejero de Comunicaciones del Gobierno Nacional Hassan Amín Abdul Nassar, no imagino a un jefe de prensa de la Casa Blanca con este nombre.

En medio del escándalo por esta situación, sentí que todo era un show para despistar a la opinión pública acerca de la realidad que vive el país y recordé un chiste que escuché acerca del Presidente de la República que hace referencia a un discurso proferido por éste que dice: “Compatriotas, en estos primero dieciocho meses de gobierno, nos hemos dado cuenta que estamos al borde del abismo, pero gracias a la Providencia Divina, estamos logrando dar un paso adelante”.

Y díganme si no es cierto. Los cultivos ilícitos han venido creciendo y el accionar delincuencial de las bandas criminales dedicadas al narcotráfico fortalecido su operación. Así mismo la inseguridad y violencia en las calles de las principales ciudades del país, no ha menguado y, por el contrario, la percepción por parte de los habitantes de éstas, cada día es más negativa.

Los grupos armados ilegales se han venido reagrupando y creciendo nuevamente, al punto que se han venido anunciando paros armados por medio de los cuales se amedrenta a la población civil y se desafía a la fuerza pública. No nos digamos mentiras, por más que los altos mandos de las fuerzas armadas digan que no pasa nada, a la gente le da temor movilizarse por las vías nacionales.

Portafolio presenta como titular en su primera página el día de hoy “El Producto Interno Bruto con crecimiento destacado, pero sin empleo”. Lo cual constituye una situación muy compleja dado que las oportunidades para los colombianos cada día son más escasas y la desocupación se convierte en uno de los mayores flagelos sociales existentes.

En temas de infraestructura no nos quedamos atrás, las vías están totalmente destruidas, si no me creen péguense un viajecito hasta San Agustín y podrán darse cuenta de la grave situación de las mismas, pero no hablemos solamente del Huila, vayamos al Meta o a la costa atlántica, al Caquetá, Putumayo o Nariño, todo es un caos.

¿Y quieren que los acabe de preocupar? El panorama no es nada alentador, no se vislumbran acciones claras por parte del alto gobierno para cambiar el rumbo del país, pareciera que a los más ricos este tema no les preocupa tanto y a los políticos menos. Mientras tanto divirtámonos viendo a Vicky sacándose los trapitos al sol con Nassar.

EL DRAMA DEL DESEMPLEO JUVENIL

Escrita por Jorge Fernando Perdomo

Resulta alarmante conocer las cifras del desempleo, agravadas en el segmento juvenil, que afecta no solamente el joven, que diariamente persigue la recomendación de un político para un puesto, que golpea infructuosamente las puertas de las pocas empresas en nuestra región y que lamentablemente continúa engrosando las cifras de desocupados, convirtiéndose en una situación de drama para la familia, que ilusionada hizo un esfuerzo para contribuir a formar sus hijos, en una profesión que dignificara su existencia.

Si buscáramos responsables, deberíamos identificar en primera instancia, a aquellas instituciones educativas, qué por su exclusivo ánimo de lucro o su falta de compromiso con la región, continúan formando talento humano para el desempleo, pues sin profundizar en un análisis del entorno, encontraríamos que hay profesiones que no tienen mercado, que están saturadas en su oferta, y aun así continúan ilusionando a quienes quieren forjar en su educación un futuro mas prometedor. Como poder entender, qué habiendo identificado nuestras potencialidades desde hace varios años en la agenda de competitividad, no estemos formando profesionales en esas apuestas productivas que seguramente presentan mayores posibilidades de ocupación.

Y en esa línea de cuestionamientos, nos cabe la reflexión: ¿que estamos haciendo como establecimiento, sociedad civil y gobierno para potencializar nuestras apuestas productivas para desarrollar el departamento y de contera generar empleo.?

A riesgo de ser recurrente e incisivo, y lo seré hasta el cansancio, el Huila debería dirigir sus esfuerzos para desarrollar el turismo como apuesta de primer orden, generadora de riqueza y mucho empleo.

El turismo, que como industria ya le está generando al país divisas por más de seis mil millones de dólares que nos dejan los más de 5.5 millones de visitantes (en San Agustín, cerró con decrecimiento del 19% para solamente 91.626 ingresos al parque arqueológico), tiene que convertirse en el eje estratégico de nuestros planes de desarrollo económico.

Tenemos todos los insumos para hacerlo, pero falta decisión. Tenemos que proponernos metas ambiciosas, pero posibles, no como la contenida en la agenda de competitividad que había fijado para este año 2.2 millones de turistas.

Para promover esta importante industria, es necesario destinar recursos significativos fortaleciendo el presupuesto de competitividad, contar con una red vial en excelente estado, servicios públicos en los destinos turísticos, conectividad, hotelería, reglamentar en los planes de ordenamiento territorial la actividad del turismo para prevenir impactos negativos y por supuesto, capacitar nuestros jóvenes en áreas como el servicio al cliente, gastronomía, guianza turística, bilingüismo y muchas otras actividades afines.

Solo así, estaríamos dando un salto enorme en el desarrollo del Huila y generando nuevas oportunidades de trabajo que desactive esta bomba de tiempo que está gestándose por el creciente desempleo.

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