En el Huila manda “la patrona”

Miriam Hurtado tiene hoy mejor imagen pública que Carlos Julio, su marido, el gobernador. Y no solo ejerce poder en la política y la administración regional sino que fue capaz de desterrar a toda la familia González Villa, por lo menos de los espacios oficiales y vistosos.

Claro que Cielo dispone de finca propia, como diría el poeta Winston Morales. Comfamiliar, ahora manejada por Luis Miguel Losada, súbdito de la cuestionada exgobernadora, dispone de tantos o más puestos y presupuesto que la gobernación.

En el Huila, encartados con Géchem y Ana María



Dos congresistas derrotados que se niegan a perder la curul

Qué difícil es aceptar el retiro. Por eso dicen que la pensión es la cuota inicial de la muerte. Otros encuentran más embarazoso enfrentar la derrota, concretamente la electoral, sintiéndose investidos del deber de salvar a la patria. Sienten estos últimos que la vida los tiene predestinados, que el pueblo llora por su desgracia, que el mundo se conmueve por la injusticia inmerecida de su revés en las urnas. Claro es que “la exigencia de ser amado es la máxima arrogancia”.

El alcalde de Neiva, narciso y prepotente



Le embiste a concejales o periodistas que lo critican

Del expresidente Pastrana Borrero se decía que al salir de su casa se paraba frente al Sagrado Corazón y exclamaba: -Confíe en mí.

Sobre el alcalde de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez, se comenta que sólo escucha a una persona, él mismo. Y los dos hablan cálidamente cuando se afeita, frente al espejo. Su sello es el enfado permanente y le embiste al que no lo aplaude.

El alcalde de Neiva dando tumbos



Seis meses tortuosos para el médico Lara Sánchez La tía Elisa no deja de sorprenderme. Dice que como van las cosas el alcalde Rodrigo Lara podría renunciar “un día de estos”, porque suele hacer pataletas –a punto de infarto- con el aluvión de infortunios que acumula en apenas seis meses.

Se duele ella que le pasen tantas cosas terribles a un buen hombre, de tan ilustres orígenes y bien intencionado, mientras al gobernador Carlos Julio González le va bien no haciendo nada y con un pasado familiar indecoroso.

Obispo que intercedió con la guerrilla, media ahora entre alcalde y gobernador del Tolima



El obispo “sienta” a los dos funcionarios en su casa

El alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo, confirmó que se sentará a conversar con el gobernador Oscar Barreto, a instancias del obispo Flavio Calle Zapata.

Los dos funcionarios han venido sosteniendo un fuerte enfrentamiento, en discursos, declaraciones y redes sociales, que obviamente dificultan el trabajo administrativo en beneficio de la capital y el Tolima.

Barreto me dijo en una declaración que con Jaramillo era mejor no tener relaciones, pero el alcalde soltó sonora carcajada cuando le hice referencia al asunto.

Es posible también que muchas de las frases tomadas por los periodistas y atribuidas a Guillermo Alfonso, sean de su hermano –Mauricio- contrincante de Barreto en la pasada campaña electoral.

Monseñor Calle Zapata (59 años, antioqueño) , arzobispo de la arquidiócesis de Ibagué, asumió el cargo hace varios meses en imponente ceremonia, donde vistió la sotana que hace cien años lució Monseñor Ismael Perdomo, el primer obispo de Ibagué.

Es experto en diálogos peores. Los periodistas recuerdan que intervino decisivamente en conversaciones “para bajar la intensidad del conflicto entre las Farc, el Eln, y las Auc, en el oriente antioqueño”.

El portal “El olfato” de Ibagué asegura que se avecinan nuevos tiempos entre el gobernador y el alcalde, después de seis meses de ataques mediáticos e indirectas en eventos públicos.

Al parecer, gobernador y alcalde facilitaron gestiones de dos emisarios: Ricardo Orozco, secretario del interior del departamento, y Camilo González, secretario de gobierno del municipio, quienes comenzaron los acercamientos.

O el proceso de distensión, como suele decirse ahora hablando de otros procesos.