El cartel de los muérganos

El cartel de los muérganos

Protesta la tía Elisa por mantener en la radio a Luis Humberto Tovar, en su opinión ponzoñoso. Me recuerda que alguien dijo –hace mucho tiempo- que “casco de guerra” se graduó en la Universidad de “Nuestra señora de la Pernicia”.

Pero yo, nuevo mejor amigo de Tovar, le recuerdo a la tía que eso lo dijo un personaje ya muerto, Alvaro Pío Lozano, a quien llamaban “Cristóbal Colón” porque los fines de semana “descubría” terrenos en Neiva para apropiárselos con artimañas judiciales.

El ingenio burlón de los opitas hace que aquí florezcan los sobrenombres y las frases de doble filo. “Y el que lo entendió la entendió”, como afirma Susso.

Alguien me dijo esta semana que Diego Perdomo (“la sombra”), el alma del equipo femenino de fútbol huilense, era muy vanidoso, tanto como Jorge Fernando Perdomo, el expresidente de la Dimayor y candidato a la gobernación.

-Y cuál de los dos es el más presumido? Pregunté.

-Se van a penalties, fue la respuesta.

La tía Elisa sostiene que Manuel Macías, candidato a la gobernación, es autista. Y recomienda no perturbarlo en su discapacidad compleja, que solo pudo comprender “el pajarito Sánchez”, totalmente perturbado.

En Neiva conocemos el edificio “El cofre”, llamado así por “las joyas” que lo habitan. Existe una casa muy hermosa que su dueño llamó “el cielo” para reivindicar a su amante, a quien apodaban “la diabla”.

En “el tontódromo”, residen muchos yaguareños, que adoptaron la costumbre de casarse entre familiares –asumiendo las consecuencias genéticas- para preservar sus fortunas.

El periodista Miguel Perdomo Lince, de reconocida lengua venenosa, dice que el nuevo logotipo de las Empresas Públicas de Neiva, ahora “Las Ceibas” (cambiado por Cielo Ortíz), debió ser el de una rata de ojos verdes, con uñas pintadas. Y tiene una larga explicación para justificarlo.

Me pregunta la tía Elisa si conozco a una tal Carlota en la gobernación del Huila, de mucha influencia y la mandamás en las ausencias continuas del gobernador.

Carlos Julio  -graduado en la fábrica de discursos Cimifú, según la tía- está dedicado a conseguir distinciones de todo tipo en el mundo, una dizque por ser el más “incluyente”, palabreja muy de moda en este mundo diverso.

La tía Elisa trató de localizar a la tal Carlota pero no pudo hallarla físicamente. Y salió con esta especulación: -“Parecer ser un espíritu, artificios del gobernador para que los empleados se sientan vigilados, como quien pone una cámara sobre cada rincón del edificio”.

¿Si el gobernador no para en su despacho y Carlota no existe, quién diablos, le pregunté a la tía, maneja los destinos del Huila?

-Pues el cartel de los muérganos, respondió con sorna la tía.

Pin It