-AL AIRE-

La reaparición de Armando Ariza

La reaparición de Armando Ariza

La última vez que lo vimos en fotos fue en los estrados judiciales antes de ser condenado por el saqueo a la Caja de Compensación Familiar. En una de esas audiencias o previa a ella, un muchacho altanero intentó golpear a un periodista que le tomaba fotos a su padre delincuente.

Ese joven, Diego Armando Ariza, se acaba de casar en una suntuosa ceremonia en Sopó, en finca privada, que –supongo- es la mansión que tiene por cárcel el hombre que por una veintena de años se robó los dineros de la salud de Comfamiliar.

La fiesta, como tenía que ser por la calidad de los protagonistas, incluyó carros, vestidos y escenarios tipo Al Capone, el famoso gánster de los años 20 y 30.

“Diego Armando Sinatra”

Harrigson González, el rey de los conciertos

Harrigson González, el rey de los conciertos

La vida y amores del poderoso empresario de espectáculos.

Con este señor Gonzalez, que ronda los 42 años, hay que ir muy rápido porque tiene muchas historias y mientras prepara el más grande concierto que haya vivido Neiva (Daddy Yankee, Sebastian Yatra, Silvestre Dangond, Jeisi Uribe, Jeison Jimenez), organiza otros de igual o mayor peso: J Balvin el 3 de agosto y Marc Anthony el 7 de septiembre.

La vez que eché a Don Jediondo

Foto de Tropicana

Mis amigos de “La Luciérnaga” volvieron por estos días a tomarme el pelo e hicieron una parodia en la que hablamos con Darío Arizmendi. Don Jediondo aprovechó para lanzar una pullita cordial que se extiende por décadas: “Artunduaga, que no ha botado a nadie…”.

Se refiere a la vez que lo eché de Caracol. O mejor, que le pedí a la empresa que le cancelara su vinculación que tenía como locutor, en tiempos en que llegué con tres cargos: periodista de 6AM, de La Luciérnaga y director de Radio Reloj (al tiempo).

La percepción

La percepción

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La percepción pública es “la idea” que una comunidad tiene de sus personajes (no solo políticos), no siempre real, no todas las veces justa, casi siempre acertada. Por ejemplo que el obispo Froilán Casas no se pierde la corrida de un catre, los Gonzalez Villa son corruptos y el alcalde La Sánchez despistado unas veces, explosivo la mayoría.

Un gesto, una salida en falso, alguna afirmación, tienden a reafirmar la imagen. Vargas Lleras aumentó su fama de arrogante cuando le propinó un coscorrón a uno de sus guardaespaldas. Y lo corroboró al empujar a una joven mujer que pretendía abrazarlo.

“En el Huila nacemos con rodilleras”: Alejandro Cabrera Villamil

Es uno de los mas importantes empresarios del Huila, directo, sin pelos en la lengua, inteligente, audaz.

 Se le quiebra la voz cuando se refiere a Carlos Cabrera Villamil, su hermano muerto hace algunos semanas. Hicieron un dúo inseparable a nivel familiar y empresarial, indomables contra la corrupción, críticos despiadados, con autoridad moral para hacerlo.

“Carlos Cabrera fue un visionario y un luchador, siempre un empresario del agro. En la piscicultura fue un pionero. Empezó con un lago muy pequeño y ahí fue aprendiendo, hasta convertirse en el mayor productor piscícola del país y más adelantado que en otros países del mundo.