-AL AIRE-

El sucesor de Ariza, director de Comfamiliar Huila, hoy en la cárcel

El Huila está a punto de recuperar la poderosa Comfamiliar para los trabajadores –su fin supremo- después del saqueo infame que lideró Armando Ariza para sus bolsillos y el de unos pocos amigotes, inexplicablemente todavía libres. O puede sepultar la empresa si la entrega a los políticos.

De los 112 candidatos (buenos, regulares y malos) todos tienen mucha o poca cercanía partidista con algún sector en el pasado o en el presente, lo cual sería pecado venial si no llegaran al cargo “en representación” de su grupo, como fortín burocrático y caja mayor.

Hay Liberales, Conservadores, de la U, de Cambio Radical, hay muchos que son amigos del Centro Democrático, hay también académicos y de izquierda, y está Luis Miguel Losada candidato de los González Villa, claro mandadero de esa familia con todas sus mañas y vilezas.

En el Huila arrancó la campaña política

Uno de los padecimientos de la política es que no para y terminada una elección viene la siguiente, una constante “pasada al tablero”, lo mismo en el pequeño pueblo que en el país.

Por eso en el Huila ya se están cocinado la próxima justa electoral y se mueve el ajedrez para el Congreso. El pobre Héctor Javier Osorio no ha terminado de acomodarse en la silla que dejó ahuecada por su peso Ana María Rincón, y ya tiene que organizar su campaña para enterrarla definitivamente (hablo en términos estrictamente políticos).

Ernesto Macías y Alvaro Hernán Prada están más perdidos que payaso en velorio, porque el milagro del cual fueron benefactores no se repetirá fácilmente.

Alcaldía de Neiva crea el departamento de chuzadas

Varios funcionarios de la administración municipal tienen la responsabilidad de hurgar en el Facebook de sus funcionarios y candidatos a un puesto o contrato, en busca de una frase que ponga en duda la lealtad –presente y pasada- con el gobierno de Rodrigo Lara Sánchez.

Los fisgones en las Empresas Públicas (y otras entidades) han sido implacables y confiesan orgullosos haber frenado la vinculación de personas peligrosas que cometieron “el delito” de haber apoyado otro candidato o –también condenable- haber descalificado al ahora alcalde.

Tuve directo conocimiento de un caso, pero –investigando el asunto- me encontré que se ha vuelto “política” de la administración y credo a cumplir. Me imagino que la red de espionaje se extenderá a twitter y a teléfonos, para institucionalizar la perversa costumbre, por la cual hay algunos personajes en la cárcel.

La gobernación del Huila estuvo vacante por una semana

Es posible que muchas decisiones (decretos, resoluciones, compras, nombramientos o traslados) carezcan de vigencia, si los firmó la Secretaria de Gobierno, Liliana Vásquez de Bravo, en ausencia del gobernador Carlos Julio González.

Mediante decreto 115 de 2016, González designó como gobernadora encargada a la señora Vásquez, para que lo reemplazara los días 27 y 28 de enero. Pero el 29 le hicieron una cirugía al mandatario seccional y lo incapacitaron por diez días.

El 1 de febrero solicitan que el presidente o el ministro del interior autoricen la incapacidad y el mismo día el alto gobierno pide que “la transcriban”, es decir que la firme una EPS y no un médico particular, como estaba. Lo hacen el 4 de febrero. Al día siguiente, devuelven el trámite por extemporáneo.

Hubo, entonces, en términos jurídicos y prácticos una vacancia del cargo. Y nada que haya firmado como gobernadora encargada la señora Vásquez tiene validez legal.

La secretaria de gobierno no estaba facultada por Presidencia ni por el Ministerio del Interior para ejercer el cargo de gobernadora.

El asunto parece ser minúsculo, pero resulta de enorme importancia si la funcionaria firmó como gobernadora, no estando autorizada legalmente.

Es la diferencia entre una finca y una gobernación. En la primera, el dueño se larga cuando quiere, sin permiso ni licencia. En un cargo oficial hay unos trámites obligatorios que se cumplen o producen acefalías y errores administrativos. En ocasiones las ausencias sirven para que un funcionario menor resulte firmando un entuerto mayor.

El gobernador le queda debiendo al Huila (no a mí, mero espectador) la explicación sobre los males que lo aquejan y que obligaron a una intervención quirúrgica. Es posible que nunca lo haga, por la costumbre de “dejar pasar”, como estrategia política. El olvido se utiliza como herramienta terminante para prescribir responsabilidades, en un país donde la justicia es morosa –cuando no inoperante- y la memoria farragosa en una vida que marcha tan rauda, tan deprisa.

La señora Vásquez, esposa del exsenador Bravo, quien pagó cárcel por un hecho de corrupción en su gobernación, deberá pisar fino en la administración de los González Villa, enseñados como están a manosear las leyes y caminar por el filo de la ilegalidad.

Es posible que ellos –los González Villa- carezcan de escrúpulos, pero sería una lástima que la muy dulce señora también sea presa del festín. Y me temo que si no aclara la situación referida, ya hace parte de la corruptela y el desmadre, en un gobierno que antes de posesionarse tenía ese sello, por antecedentes de familia. En twitter: @artunduaga_

El saqueo a Comfamiliar y el director ladrón

Es protuberante que las Cajas de Compensación son ruedas sueltas, sin mayor control del gobierno, más antes que ahora. Se convirtieron en poderosas máquinas de captar dinero que -la mayor de las veces- despilfarran sus directivos.

La raquítica superintendencia que los controla era un hazmerreir. Los funcionarios que iban a supervisar terminaban generalmente borrachos de todo, incluyendo el entusiasmo.

Armando Ariza, el director de Comfamiliar en el Huila (que abrió sucursales en Boyará y otras regiones) fue durante 20 años el mandamás de la región, por el poder económico abrumador que le dejaba el 4% del aporte de todos los trabajadores, como ordena por ley. Semejante chorro de dinero lo invertía o se lo gastaba arbitrariamente.