En la tragedia del estadio, la culpa es de la vaca (Pedro Suárez)



El entonces alcalde Pedro Suárez necesitaba –al finalizar su gobierno- entregar una obra grande, no pensando en la ciudad que lo eligió sino en sus propias utilidades.

Remodelar el estadio, ampliarlo al tamaño que nunca podrán llenar, resultaba práctico, así como Cielo González ordenó construir un “intercambiador” que casi nadie utiliza pero que le costó a la ciudad un ojo de la cara, para financiar inmediatas campañas políticas. Cielo quería ser gobernadora (lo fue y la destituyeron) y Suárez tiene el descaro de pretender también esa dignidad, de la cual varios han salido ricos pero indignos.

La tragedia en el estadio de Neiva estaba “cantada”



Silencio del exalcalde Pedro Suárez, a quien todos señalan Muertos y heridos. El estadio cerrado y el comentario general de que el alcalde Suárez, quien ordenó la obra, tendrá que explicarle al país sobre la tragedia que él mismo diseñó cuando entregó corruptamente la ejecución de la remodelación, a las volandas y en vísperas electorales, terminando su período.

-“Y es que son responsables los unos por acción robando con rapacidad a través de la contratación, y los otros por omisión como en el caso del alcalde Lara que habiendo podido evitar la tragedia suspendiendo la obra cuando ocurrió el primer colapso y fue advertido por el presidente de la Dimayor Jorge Fernando Perdomo sobre las graves falencias que tenía el proyecto y la corrupción del contratista”, comenta el abogado y respetado ciudadana Aníbal Charry González, en un escrito en Diario del Huila.

En el Huila, encartados con Géchem y Ana María



Dos congresistas derrotados que se niegan a perder la curul

Qué difícil es aceptar el retiro. Por eso dicen que la pensión es la cuota inicial de la muerte. Otros encuentran más embarazoso enfrentar la derrota, concretamente la electoral, sintiéndose investidos del deber de salvar a la patria. Sienten estos últimos que la vida los tiene predestinados, que el pueblo llora por su desgracia, que el mundo se conmueve por la injusticia inmerecida de su revés en las urnas. Claro es que “la exigencia de ser amado es la máxima arrogancia”.

En el Huila manda “la patrona”

Miriam Hurtado tiene hoy mejor imagen pública que Carlos Julio, su marido, el gobernador. Y no solo ejerce poder en la política y la administración regional sino que fue capaz de desterrar a toda la familia González Villa, por lo menos de los espacios oficiales y vistosos.

Claro que Cielo dispone de finca propia, como diría el poeta Winston Morales. Comfamiliar, ahora manejada por Luis Miguel Losada, súbdito de la cuestionada exgobernadora, dispone de tantos o más puestos y presupuesto que la gobernación.

El alcalde de Neiva dando tumbos



Seis meses tortuosos para el médico Lara Sánchez La tía Elisa no deja de sorprenderme. Dice que como van las cosas el alcalde Rodrigo Lara podría renunciar “un día de estos”, porque suele hacer pataletas –a punto de infarto- con el aluvión de infortunios que acumula en apenas seis meses.

Se duele ella que le pasen tantas cosas terribles a un buen hombre, de tan ilustres orígenes y bien intencionado, mientras al gobernador Carlos Julio González le va bien no haciendo nada y con un pasado familiar indecoroso.